Jul 1

¿POR QUÉ ALGUNOS PLANETAS TIENEN ANILLOS?

Espesor de los anillos de Saturno. Fotografía tomada por la sonda Cassini en el año 2015.

Todos hemos visto, alguna vez, una fotografía o un video mostrando uno de os detalles más impresionantes y enigmáticos que exhiben algunos planetas, especialmente Saturno, el sexto planeta, en orden de distancia, del Sistema Solar. Unos espectaculares anillos brillantes que, a manera de un disco plano, rodean al gigantesco planeta gaseoso.

Entonces te habrás preguntado seguramente: ¿Por qué Saturno tiene ese detalle tan particular? y ¿Por qué la Tierra no tiene uno? Aquí te explicaremos.

Recién desde el siglo XVII tuvimos la suerte de conocer ese misterioso detalle cuando Galileo lo vio por primera vez con su rudimentario telescopio, y aunque solo pudo observar un borroso planeta “con orejas o asas”, planteó la primera pregunta: ¿Por qué Saturno era diferente a los demás planetas? Posteriores observaciones, usando telescopios más grandes y con mejores lentes descubrieron que se trataba de un enorme anillo flotando alrededor de Saturno. Aparentemente se trataba de un aro brillante y sólido rodeando al planeta. Más tarde, usando telescopios más modernos y poderosos, se descubrió que los anillos de Saturno giraban en torno al planeta, que eran muchísimos anillos de diferentes densidades y tonalidades de color, que los anillos internos rotaban más rápido que los anillos exteriores, que estaban formados por pequeños trozos de roca y hielo con tamaños que iban desde granos muy pequeños hasta trozos tan grandes como un coche o una casa, que el grosor del anillo no pasaba de algo más de un centenar de metros, y muchos otros detalles que se fueron descubriendo en los últimos tiempos gracias a las sondas espaciales que llegaron hasta sus proximidades.

Por muchos años los astrónomos creían que Saturno era el único planeta que poseía anillos; sin embargo, en 1979, cuando la sonda Voyager pasó por primera vez cerca de Júpiter, fotografió un débil anillo que rodeaba al gigantesco y gaseoso planeta. El anillo de Júpiter no es visible desde la Tierra debido a su tenue brillo y solo usando técnicas y equipos especiales es posible fotografiarlo. No es nada espectacular y se reduce a un delgado anillo de polvo oscuro y roca pulverizada.

Pocos años después, la misma sonda, descubrió sendos anillos en Urano y Neptuno. Ambos planetas gaseosos y lejanos poseen débiles anillos que tampoco son visibles desde la Tierra. De esta manera pudimos saber que los cuatro planetas externos y gaseosos: Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno poseen esos enigmáticos anillos. Pero otra sorpresa ocurrió en 2013, cuando observando el paso de un asteroide llamado Cariclo o Chariklo, por delante de una estrella brillante, se pudo descubrir que un anillo oscuro rodeaba al asteroide. Cariclo, que orbita entre los planetas Saturno y Urano, mide algo más de 500 Km de diámetro y se convirtió en el primer asteroide que posee ese extraño detalle. Este descubrimiento desconcertó a los astrónomos porque cambiaba muchas de las ideas que se tenían acerca de los anillos planetarios.

Varias hipótesis han sido propuestas para explicar estos insólitos anillos. El más conocido y antiguo es el que fue planteado por el matemático francés Eduard Roche, en 1848. Su teoría está contenida en cálculos matemáticos y en una fórmula conocida como el “Límite de Roche”. Según esta fórmula, es la distancia mínima que puede soportar un cuerpo orbitando a otro objeto más masivo, manteniendo su estructura por su propia gravedad, sin comenzar a desintegrarse debido a las fuerzas e marea que genera el cuerpo mayor. Por ejemplo, si nuestra Luna se aproximara a la Tierra, al acercarse a la distancia de unos 19,000 Km (Límite de Roche para nuestra Luna) empezaría a fragmentarse y desintegrarse pero no caería a la Tierra sino que se convertiría en un anillo de polvo y roca pulverizada rodeando nuestro planeta.

No se conoce con precisión el motivo por el cual los planetas rocosos o interiores de nuestro Sistema Solar como Mercurio, Venus, la Tierra o Marte, no tienen anillos. Algunos astrónomos creen que las fuerzas de marea generados por la gravedad intensa de los planetas gigantes o gaseosos tienen la capacidad de destrozar lunas y convertirlas en anillos pero el caso de Cariclo ha desbaratado estas ideas. El tema aún no ha sido resuelto, falta todavía más estudios para determinar las condiciones que forman los anillos planetarios.

En los últimos días una hipótesis interesante ha sido publicada en revistas especializadas y en la web. Se dice que el planeta Marte, que tiene dos lunas pequeñas y muy cercanas, dentro de unos miles de años (cosa pequeña en la escala astronómica), destrozará sus lunas que se acercarán y serán pulverizadas hasta convertirse en anillo. Esperaremos con calma, todavía tenemos mucho tiempo.

Erwin Salazar
Director Científico de Planetarium Cusco

About the Author:

Leave a Reply

*

Need help?
¿Necesitas ayuda?