May 17

El Encanto de la Cruz del Sur

Pocas constelaciones del cielo alcanzaron una popularidad tan grande que llegaron a ser las más conocidas y famosas en todo el mundo. Todos sabemos, desde los tiempos del colegio, que Orión, la Osa Mayor, Tauro, Escorpión, etc. eran, entre otras, las constelaciones más fácilmente recordables y célebres del mundo estelar. Junto a ellas, en el hemisferio sur, la más popular terminó siendo la menuda constelación de la Cruz del Sur. En efecto, es la más pequeña dentro de las 88 que componen el mapa completo de constelaciones del cielo.

Aunque su forma no es la de una cruz perfecta porque la estrella que forma su brazo derecho está algo descentrada y brilla menos que las otras tres, constituye un grupo estelar tan bello que no pasó desapercibida para ninguna civilización o pueblo de la antigüedad del hemisferio sur. El mundo occidental recién la conoció en el siglo XVI cuando se iniciaron masivamente los viajes de exploración de las partes del mundo que aún no se conocían. Así, los navegantes descubrieron para Europa nuevos territorios y nuevos cielos. Para una navegación segura se necesitaba señales en el cielo para seguir el rumbo correcto y no extraviarse en los inmensos océanos. No se podía confiar totalmente en las brújulas primitivas.

Así fue que Magallanes, en 1505, descubrió un grupo de estrellas brillantes que ayudaban a ubicar fácilmente el polo sur celestial y con ello seguir la ruta prevista. Pero el que  se llevó el mérito de este descubrimiento fue el cartógrafo Américo Vespuccio (1454-1512) quien, en una carta dirigida a Lorenzo de Medicis, famoso estadista y mecenas italiano, describió con detalle el hallazgo de este grupo de estrellas que se parecía a una cruz. Los años siguientes, y siguiendo sus creencias religiosas, los navegantes, cartógrafos, cosmógrafos (geógrafos) y clérigos  europeos, la llamaron Cruz del Sur y la convirtieron en el símbolo de la evangelización que impondrían en tierras australes.

En el Planetarium Cusco, tanto en el domo como durante la observación estelar con los telescopios, no hay visitante, especialmente si ha venido del hemisferio norte, que no muestre especial interés y deseo por identificar la Cruz del Sur. La buscan, la observan, la fotografían y la admiran con vivas muestras de entusiasmo. Nuestros guías estelares se esmeran por describir y mostrar cada atractivo de esta bella constelación.

¿Y cuáles son esos atractivos? Entre las muchas maravillas que contiene describiremos las siguientes:

  1. El Saco de Carbón o Coal Sack, es la nebulosa más oscura dentro de la Vía Láctea y se ubica a la izquierda de la cruz. Se parece a una bolsa de carbón como decían los antiguos navegantes. Se trata de una gigantesca aglomeración de polvo interestelar que forma una gran nube que impide el paso de la luz de las estrellas que están detrás, en la galaxia. Para los Inkas fue la representación simbólica de la perdiz andina, llamada en quechua “lluthu”, ave muy preciada en el Tawantinsuyu. Para admirar esta nebulosa oscura se precisa un cielo muy oscuro, sin contaminación lumínica, y por eso es aconsejable buscarlo desde lejos de la ciudad.
  2. El Joyero o Jewel Box, es uno de los cúmulos abiertos más espectaculares y bellos del cielo sur. Se ubica muy cerca de la estrella Beta Crucis o Mimosa, el brazo izquierdo de la cruz. La descubrió el astrónomo francés Nicolás Louis Lacaille en el siglo XVIII y el nombre le puso el astrónomo inglés John Herschel porque lo comparó con una caja de brillantes joyas de diversos colores. Visto en el ocular de cualquier telescopio de nuestro planetario constituye una auténtica maravilla. Es un puñado de estrellitas muy brillantes y no visibles a simple vista. Se trata de un cúmulo que consta de estrellas de diversas edades y por ello poseen diversos colores. Está muy lejos de nosotros: unos 11 000 años luz.
  3. Alfa Crucis o el pie de la cruz, también se le llama Acrux y es la estrella más brillante de la constelación. En realidad se trata de un sistema triple de estrellas gigantes y muy calientes que, aparentemente, parecen una sola. Vista en el telescopio se desdobla en tres estrellas, dos muy próximas y la tercera algo alejada formando un triángulo rectángulo muy aguzado. Todas muy brillantes y de una tonalidad blanco-azuladas. Un atractivo sin par. Están a  unos 320 años luz de nosotros.
  4. Beta Crucis o Mimosa, es la estrella brillante que forma el brazo izquierdo de la cruz. Casi pegada a esta estrella y mirando a través de un telescopio potente, como los del Planetarium Cusco, se ve una pequeña estrella roja que la acompaña. Es una estrella de carbón, o sea, una estrella moribunda que terminó por consumir su combustible nuclear y empieza a morir. Es tan roja que parece el faro rojo de un patrullero de la policía. Técnicamente es una estrella variable y su nombre es DY Crucis, según los catálogos de estrellas. ¡Es impresionante! Beta Crucis está a unos 352 años luz.
  5. Gamma Crucis, es la cabeza de la cruz y es una estrella de color anaranjado, más vieja de nuestro Sol. Además es la estrella del grupo que está más cerca de la Tierra, apenas algo más de 88 años luz.
  6. Otras atracciones: Delta Crucis, el brazo derecho de la cruz, es una estrella menos brillante que las demás y está a unos 345 años luz. Otra pequeña estrella que está dentro de la cruz es la estrella Épsilon Crucis. Se ubica entre el pie y el brazo derecho de la cruz. Es una estrella que está a unos 229 años luz de la Tierra y es tan popular en Brasil que forma parte de su bandera y la apodan como la “entrometida”. Además, hay dentro de la cruz, otros cúmulos menos espectaculares así como estrellitas interesantes que pueden ser atractivos para un aficionado serio y avanzado. Un buen mapa estelar sirve para ubicarlos y observarlos.

La Cruz del Sur fue muy usado por los antiguos navegantes (antes del GPS) como ayuda para la navegación en los mares australes. Actualmente se usa, como distracción o para uso de aficionados, para ubicar el polo sur celestial. Para ello se calcula la distancia de la cabeza al pie de la cruz, luego se proyecta, siguiendo el eje de la cruz, cuatro veces y medio la distancia calculada hacia abajo, y ya, ahí está el polo celeste del sur. Esta práctica se puede hacer con facilidad aprovechando los meses de abril a junio cuando la Cruz del Sur se ubica de forma vertical y alcanza su culminación (o posición más alta) en el cielo austral.

Esta constelación fue observada y representada por muchos pueblos antiguos de Sudamérica. Para las etnias que habitaron el sur de Argentina y Chile representaba la pisada de un ave, para otros pueblos andinos una herramienta agrícola y hasta un instrumento de caza. Para los Inkas era una de las “Chakanas” del cielo y aunque no existe información detallada que explique su función se sabe que era una constelación de estrellas muy importante. De lo que estamos seguros es que la imperfecta Cruz del Sur no representa al signo escalonado andino, también llamado equivocadamente “chakana”. De eso trataremos en un futuro artículo.

Erwin Salazar

Director Científico del Planetarium Cusco

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